jueves, 2 de febrero de 2017

Barcelona se tiñe de negro y yo vuelvo a la batalla

¡Saludos lectores!


Después de años sin aparecer por aquí he resucitado de mis cenizas para volver a dar señales de vida por mi blog. Imagino que todas esas almas cándidas que antes me seguían han desaparecido de mi vida (por mi culpa, lo sé, que desaparecí sin decir nada...) pero me haría ilusión saber de ellas, de sus vidas, y de sus lecturas.

El caso es que recientemente (en octubre) he cambiado de trabajo y me he encontrado con una ex-compañera de máster con la que me llevaba muy bien pero por esas cosas de la vida (también la distancia entre Murcia y Barcelona ayuda a enfriar las cosas) habíamos dejado de vernos tan seguido. Ella es una fanática de la novela negra, más que yo incluso. Y hablando de todo un poco acabamos hablando de nuestras lecturas: yo actualmente estoy enfrascada en El gusando de seda de Robert Galbraith (seudónimo de J.K. Rowling), la segunda novela de la saga del detective cojo Cormoran Strike, y ella Donde los escorpiones de Lorenzo Silva, la última novela de la série del investigador de la Guardia Civil Rubén Bevilacqua.

Como era inevitable nos lanzamos de cabeza a hablar de novela negra, e hicimos un repaso de todas las novelas de este género que habíamos leído. Estábamos tan emocionadas hablando del tema que mi jefa se vio obligada a intervenir y comunicarnos que justo esta semana era la semana BCNegra, una semana entera organizada por el ayuntamiento de Barcelona en la que se organizan un sinfín de eventos sobre novela negra y cine negro. Aprovechando el tirón de la emoción de conocer este evento nos descargamos el programa y... ¡Este viernes hay una mesa redonda donde intervienen Lorenzo Silva, Sergio Vila-Sanjuán y Dolores Redondo!

Así que sí, mañana mi amiga y yo al salir del trabajo nos encaminaremos hacia ahí para asistir a "Investigar; la mirada del policia, la mirada del periodista" y ver a Lorenzo Silva en persona que me hace mucha ilusión y le tengo especial cariño pues fue gracias a sus libros que conseguí que, hará ya 8 años, quien es ahora mi pareja empezara a leer más asiduamente. En Sant Jordi de 2009 le regalé El lejano país de los estanques y, de leer un libro al año, pasó a leerse toda la saga (en aquel momento eran 5 libros) del tirón. ¡Se acababa uno y el mismo día iba a la biblioteca a buscar el siguiente! No se esperaba ni a pedírmelos a mi para que se los prestase. Hace poco me confesó (cuando le comenté que iba a ir a esta mesa redonda) que el día en que nuestra amiga en común (con quien hice retos de lectura anuales durante toda la carrera) nos presentó y le dijo que me leía una media de 20 libros anuales se quedó "pasmado" y quería "redimirse". Parece ser que le hizo tanta ilusión que le regalase un libro que no pudo contenerse a leerse toda la saga del tirón para "impresionarme" jajaja

En fin, estaba tan emocionada por volver a asistir a un evento literario después de tanto tiempo que no he podido refrenar mi impulso de robar unos minutos de mi horario laboral para recuperar mi blog perdido.

¡Prometo contar qué tal fue en una entrada futura!

viernes, 30 de noviembre de 2012

Ciencia: cultura o especialidad

Saludos lectores, 

Trasteando en mi ordenador he encontrado una pequeña joya que escribí en el instituto con 16 años. Una reflexión que nos hicieron hacer el clase de lengua sobre el papel de la ciencia en la sociedad. Aquí os lo dejo;

"Muchas veces y en muchos lugares se ha dicho que las lenguas están mucho más infravaloradas que las ciencias. Pero esta afirmación tan solo es cierta en parte. No hay que confundir las profesiones científicas más remuneradas, como la medicina o la arquitectura, con el prestigio cultural. Una persona que sepa mucha  literatura, arte o historia pero que no tenga ninguna noción científica podrá pasar perfectamente por un erudito o por un intelectual. En cambio alguien que sea un as de las ciencias pero que no sepa nada de literatura, arte o historia sera reconocido como un gran científico pero nunca como un erudito o un intelectual. Por lo tanto, no hay ninguna duda de que socialmente las letras y el arte están más valorados que las ciencias. La sociedad considera que de letras tiene que saber todo el mundo pero que de ciencias con que tan solo sepan unos cuantos ya basta.

Si vas por la calle preguntando qué son los genes o como se duplica el ADN, poca gente será capaz de responderte. Porque tanto la genética como muchas ramas de la ciencia no se consideran cultura sino especialidades. A alguien que no sabe escribir, que es incapaz de utilizar el registro adecuado en un momento determinado o que no haya leído nunca una novela se le considera inculto. Sin embargo, si una persona no sabe que es el ADN, como funciona nuestro cuerpo, que son las estrellas o no ha leído nunca un artículo de divulgación científica tan solo no es un entendido en la materia. Así pues, ¿la ciencia forma parte de la cultura o solo es una especialidad?

Todos sabemos que las lenguas son imprescindibles para podernos mover por este mundo, de la misma manera que el arte, la historia y la cultura general. Pero la ciencia, a parte de esconder un montón de conocimientos realmente interesantes, es absolutamente esencial para entender el mundo. Teniendo esto en cuenta deberíamos considerarlas como una parte importante de la cultura ya que la ciencia también aporta conocimientos y herramientas necesarias para la sociedad. "

Utilizando mi escrito como hilo conductor aprovecho esta entrada para daros la bienvenida a mi nuevo blog: Pequeños aportes divulgativos donde prometo derivar todas mis entradas de contenido científico y autopublicitario de mis pequeños pasos en el mundo de la divulgación científica. Así pues este es el inicio de mi nuevo blog divulgativo y la restauración de mi antigua blog que seguiré manteniendo restringido al mundo de la literatura.

¡Espero veros por mi otro blog!


lunes, 17 de septiembre de 2012

El río que nos lleva

Saludos lectores,

Hace unos días que he regresado de mis vacaciones en el pequeño pueblo natal de mi abuela; Olmeda de Cobeta. Es un pueblo tan pequeño, tan pequeño que en invierno tan solo cuenta con 10 casas habitadas, tan solo son tres pequeñas calles de casas en medio del Parque Natural del Alto Tajo. Por no tener no tiene ni tienda, que viene un camión una vez por semana a vender comida y cosas esenciales.

Además de ser un remanso de paz ideal para la lectura, el Parque Natural del Alto Tajo ofrece un montón de nuevas experiencias rurales para todo aquel que le guste caminar y sumergirse en la naturaleza. Pero volviendo al tema de este blog.... Este verano he descubierto que en 1961, José Luis Sampedro escribió un libro titulado El río que nos lleva en homenaje a los gancheros del río Tajo. Si bien mi pueblo no aparece mencionado en el libro si que aparecen pueblos cercanos al mío o lugares que llevo visitando desde que era una niña: Zaorejas, Alpetea, Huertahernando, Huertapelayo, Valtabladoo del Río, Ocentejo, Carrascosa, Trillo, Viana, Entrepeñas, Anguix, Zorita de los Canes, Mazuecos, Fuentidueña, Buenamesón y finaliza en Aranjuez.

Aquí se puede ver la ruta de los gancheros:
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/1e/El_r%C3%ADo_que_nos_lleva_mapa.JPG/800px-El_r%C3%ADo_que_nos_lleva_mapa.JPG

La acción transcurre durante los años cuarenta, narrando el recorrido de los gancheros. Los gancheros eran unos personajes misteriosos, duros, recios, profundamente de Castilla cuyo cometido era transportar la maderada a través del río Tajo desde la Sierra Ibérica en Guadalajara hasta la vega de Aranjuez ya en la provincia de Madrid. Durante el camino de los gancheros se van encontrando los tres personajes pricnipales de la novela: Roy Shannon, el Irlandés, Paula la mujer que acompaña a los gancheros envuelta en las tinieblas de su secreto y el Americano el capataz de los gancheros. 

En 1989 (curiosamente el año de mi nacimiento) fue llevada al cine dirigida por Antonio del Real y protagonizada por Alfredo Landa como el Americano, Toni Peck como Shannon y Eulalia Ramón como Paula. 

Esta entrada básicamente busca dar a conocer el libro y promocionar un poco esa zona de España que es muy bonita y un poco desconocida incluso para los que vivimos aquí. Os animo a todos a que os adentréis en los parajes del Alto Tajo de la mano de Sampedro y, si la crisis lo permite, que más adelante deseéis ver con vuestros propios ojos el Parque Natural.

miércoles, 25 de julio de 2012

De verano...

Saludos lectores,

Es en verano cuando uno dispone de más tiempo que nunca para leer. Durante esas largas horas muertas del mediodía o las primeras de la mañana en las que nunca hay gran cosa que hacer mi pequeño gran placer es sumergirme en la lectura de un buen libro.

Por consejo de mi madre desempolvé La elegancia del erizo de Muriel Barbery y en seguida me quedé atrapada entre sus páginas. La novela transcurre en el número 7 de la Rue Grenelle, un elegante bloque de pisos burgués de París. En este aparentemente normal edificio conviven personajes típicos burgueses con sus  tópicos y sus hábitos esperados a la vez que complejos y enrevesados personajes como Paloma, la solitaria niña de 12 años o Reneé la aparentemente huraña portera. La llegada de un misterioso nuevo inquilino desencadena una serie de cambios importantes en las vidas de algunos de sus habitantes.

Es una novela amable, fácil de leer en la que poco a poco vas descubriendo los secretos de sus personajes, sus anhelos, sus gustos y su amor por la cultura, por la intelectualidad y un sinfín de similitudes de ellos con su adorada Anna Karénina. Pese a que esta novela tuvo mucho impacto en 2007, el año de su publicación, yo no tenía especial interés en leerla. Pues el título no me atraía y, inevitablemente, había visto los carteles de la película. Varios conocidos míos que si han visto el film lo recomiendan firmemente, casi tanto como yo recomiendo la lectura del libro.

Ahora mismo tengo entre mis manos la lectura de otras dos obras dignas de ser mencionadas: El tiempo entre costuras de María Dueñas y El cielo es azul, la tierra blanca. Una historia de amor de Hiromi Kawakami. El libro de María Dueñas lo leo por las noches antes de acostarme o bien al mediodía mientras me rodea el cálido ambiente de la siesta. La novela transcurre en Tetuan, poco antes del golpe de estado. Sira Quiroga una humilde modista madrileña debido a un giro inesperado de su vida se ve obligada a trasladarse a Tetuan y fundar allí un elegante taller de alta costura por el que irán pasando personajes importantes. Es una novela de las de antes, de aquellas que mi abuela bautizaba como novelón porque tenían las cosas esenciales para un gran drama: un gran amor, personajes principales resueltos, un pasado turbio, un futuro incierto y mil y un problemas a los que hacer frente.

Por otro lado, la novela de Hiromi Kawakami la leo por las mañanas en mis visitas a la playa. Este hábito de lecturas tan solo es debido al volumen de los libros, trasladar el abultado libro de 888 páginas de María Dueñas resulta mucho más costoso que viajar con el liviano libro de Kawakami de tan solo 211. En esta novela los personajes son oscuros, solitarios y japoneses hasta la médula. Tsukiko tiene 38 años y vive una vida solitaria entre fantasmas y oscuras obsesiones en las que considera que ella no está dotada para el amor. Hasta que un día coincide por casualidad en una taberna con su antiguo maestro de japonés. Entre ambos establecen un pacto para compartir sus respectivas soledades en compañía; comen juntos, pero separados por un taburete, beben lo mismo pero cada uno de su botella... Pero en realidad pese a sus fantasmas y su pasado les cuesta separarse el uno del otro. La fina prosa de Kawakami es un placer para todos los sentidos, paso a paso, muy sutil, muy lentamente se descubre el acercamiento de dos almas solitarias que pese a todo necesitan comprensión y compañía. Un descubrimiento literario que recomiendo a todo aquel que quiera vivir sin prisas, disfrutar de la belleza del transcurrir del tiempo y de la maravillosa contemplación del movimiento.

Tengo otros libros en la cola esperando que los abra a lo largo de este verano, confío en tener mucho tiempo libre y que sea un agosto muy productivo para mi hambre de literatura.

¡Buen verano a todos!

domingo, 17 de junio de 2012

La ironía de Eduardo Mendoza

¡Saludos lectores!

Hoy le dedico la entrada al gran escritor Eduardo Mendoza. Tiene la habilidad de sorprenderme con cada nuevo libro que leo. Uno de los libros que me regalaron (y que casualmente yo también regalé a la misma persona) para el pasado Sant Jordi fue "El enredo de la bolsa y la vida". En los tiempos que corren que leer un periódico es motivo de llanto y ver las noticias casi te empuja a saltar por el balcón de lo desesperante de las situaciones económico-políticas de todo el mundo, disponer de un buen libro que te arranca una sonrisa quieras o no quieras es el mejor de los remedios. Mendoza siempre ha sido un experto en estos temas, con su afilada ironía ataca, reduce y da la vuelta a las situaciones más rocambolescas haciéndolas actuales y risibles. Por eso, por sus agudas críticas y su facilidad para arrancarte sonrisas e incluso alguna que otra carcajada es fácil que ambos decidiéramos regalarnos el mismo libro.

Tras haberlo leído y en una pausa de mi estudio para mis exámenes finales de la carrera (finales en el sentido de que son los últimos que haré en mi vida) me dedico a comentar brevemente  y sin entrar en demasiados pormenores de la trama del libro la última novela de Eduardo Mendoza. 

Corren tiempos de crisis y otra vez contra su voluntad el famoso detective loco vuelve a ejercer sus servicios  desinteresados en la Barcelona actual. La novela arranca con la misteriosa desaparición de un antiguo amigo del sanatorio mental. Eso desencadena la entrada en acción de Quesito una adolescente peculiar que sabe todo de nuestro detective. Durante la complicada trama y subtramas de la novela aparecen pintorescos personajes que aportan su granito de arena a la investigación y a la sátira genial de la Europa actual. Personajes callejeros, hombres-estatuas, músicos ambulantes, una familia china propietaria de un gran bazar y algunos personajes famosos, reales y de marcada actualidad como la mismísima Ángela Merkel mueven sus piezas y cumplen su función la acción se sucede de forma cada vez más inesperada y más absurda desencadenando sin cesar carcajadas del lector. 

Es una novela surrealista, rápida y divertida perfecta para quien quiera desentenderse del mundo real para caer en otro mundo paralelo que sucede en el mismo escenario político-económico-social en el que vive. Pese a no llegar, en mi opinión, a la altura casi inalcanzable de "la aventura del tocador de señoras" ésta nueva obra de Mendoza se merece, sin duda, un gran aplauso.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Tiempo


¡Saludos lectores!

Para gratitud de Roberto este mes os dejo con un relato propio de hace mucho tiempo (Marzo del 2006). 


TIEMPO

***

Completamente ensimismada iba dejando que transcurriera el tiempo. En ese momento no le importaba para nada estarlo perdiendo. Su visión del mundo en esos instantes se veía reducida al pequeño trozo de papel que llevaba en sus manos. Para nada le importaba el resto del universo. Dejaba pasar miles de paradas de metro, hacía más de media hora que debería haber bajado, pero no se veía capaz de entrar en casa. No podía imaginarse aparecer frente a sus hijas y contarles lo que ocurría. Tampoco quería hacerlo. Si pudiese se dedicaría a negar la realidad, pero era una mujer racional, razonable y de mentalidad clara. Los hechos eran unos, había que aceptarlos. Solo estaba asustada porque esas noticias asustan a cualquiera.

En un descuido miró el reloj, y vio que apenas le queda tiempo para acudir a su cita. Como cada martes había quedado para comer con su marido. Teniendo vidas tan separadas intentaban encontrar siempre momentos para estar juntos. Sin embargo de hacía un tiempo a ahora las cosas ya no eran las mismas. Se habían vuelto más fríos y se les agotaban los temas de conversación. Ella incluso había llegado a pensar que ya no se amaban. Que ni siquiera se querían. Por supuesto eso la entristecía más que cualquier cosa, pues él era el hombre de su vida y deseaba volverle a amar como al principio.

Ese martes iba a ser distinto. Ella iba a contárselo todo, tenía la esperanza de poder salir juntos del paso. De afrontar los dos las dificultades, como lo hacían antes. Pero no podía dejar de pensar en la extraña sensación de que algo iba a ir mal. Bueno, de que algo iba a ir aún peor.

***

Llegó un poco antes al restaurante de siempre. Estaba bastante nervioso y volvió a recaer en el vicio de morderse las uñas. Sabía que eso ponía de los nervios a su mujer, por eso intentó dejar de hacerlo. Pero ese martes era distinto, las cosas iban a cambiar. Había tomado la decisión de contarle todo a su mujer. No podía seguir ocultándole su infidelidad, no podía seguir con el rol de familia feliz porque a ella ya no la amaba. Siempre habían apelado a la sinceridad como base de su relación y él llevaba demasiado tiempo fallándole, no se lo merecía.

Se sentó en la mesa de siempre y pidió su comida preferida. Quería darle un buen ambiente para recibir la noticia porque sabía que iba a romperle el corazón. De todos modos, hacia un tiempo que las cosas entre ellos no funcionaban y en su día prometieron no dejar llegar ese momento. Habían fracasado en eso, pero los recuerdos que albergaban eran del todo felices.

La vio llegar, cruzando la calle enfundada en su abrigo verde. Ese abrigo que le había regalado su madre y que cada año decía que iba a tirar de lo viejo que estaba pero que siempre acababa rescatando del fondo del armario.
Comieron en silencio, ninguno de los dos se atrevía a decir nada. Romper esa atmósfera significaba aceptar que las cosas iban a cambiar. Ya, cuando trajeron el postre ella se armó de valor y le mostró el pequeño papel que llevaba en el bolsillo. Intentó suavizarlo todo lo que pudo, pero él se hundió más que nunca. No podía ser que ese mismo martes le hubiesen diagnosticado a ella un cáncer terminal. El mismo martes que él iba a dejarla. Se sintió el ser más miserable de la tierra y optó por no decirle nada. No se lo merecía.

Cuando su mujer fue al baño, él, lloró en silencio. Lloró como nunca había llorado. Iba a permanecer a su lado hasta el final, como antes, afrontando los dos juntos las desventuras. Ese mismo martes, dejó a su amante.

A base de cuidar a su mujer, de proporcionarle los mayores cariños volvió a enamorarse de ella como la primera vez. Incluso más. La amaba más que nunca aún sabiendo que su fin estaba cerca. Ella fue mucho más feliz durante sus últimos días que en toda su vida. El amor que sentía hacia su marido era infinitamente mayor al amor que había sentido nunca.

Por otro lado su fin estaba cerca, ambos lo sabían. Y ella murió en casa, abrazada a su marido con la sonrisa más hermosa asomando a sus labios. Él quedó destrozado para siempre y jamás pudo amar a nadie como amó a su mujer los últimos días porque a fin de cuentas, siempre había sido la mujer de su vida.

viernes, 27 de abril de 2012

El gran Gatsby


Saludos Lectores,

Realmente a fecha de hoy aún estoy enfrascada con el tercer libro de la serie Escipión que comenté no hace demasiado. Pero entre libro y libro hice una promesa a unas amigas y la cumplí leyéndome El gran Gatsby de Scott Fitzgerald. 

La promesa surgió después de una de nuestras noches de cine, vimos J.Edgar protagonizada por Lenoardo Di Caprio. Comentándola después acabamos hablando de la próxima película que iba a protagonizar dicho actor y esta no era otra que la homónima "El gran Gatsby". Así pues acordamos leernos la novela y volvernos a reunir las tres para ver la película de 1974 protagonizada por Robert Redford antes del estreno cinematográfico de la nueva versión.

La novela transcurre en el Nova York de los años 20, nos describe la alta sociedad americana de la época con su complicada manera de aparentar y su aversión a admitir en sus círculos más íntimos a desconocidos. Jay Gatsby, el protagonista; es un joven millonario con un oscuro pasado que guarda en secreto. Famoso por sus grandes fiestas en su mansión de Long Island está en boca de todos pero a la vez es el gran desconocido pues no tiene enlaces de verdad con la alta sociedad. Aún así corren todo tipo de rumores acerca de él pero nadie sabe nada a ciencia cierta. Nadie conoce su pasado, ni el origen de su fortuna,... nadie le conoce realmente. Es un espía? un asesino a sueldo? está envuelto en la mafia? 

Pese a los miles de rumores que corren a su alrededor, la fascinación que despierta su persona y la cantidad de personas que invita a sus fiestas Gatsby es un hombre solitario que lo único que anhela es revivir el pasado para recuperar el amor de su vida.

Una novela que en su momento no tuvo una gran acogida por la sociedad de la época pero que tras la muerte de su autor se revalorizó y alcanzó un increíble número de ventas. Ahora quieren volverla a llevar a la pantalla, volver a transformar la historia en un gran efecto de masas. 
¿Por qué no adelantarse y leer antes que ver?

jueves, 15 de marzo de 2012

Autopropaganda


Saludos Lectores,

Parece imposible pero es cierto, una nueva entrada poco tiempo después de la anterior... ¡Sorprendente! Sin embargo el motivo de esta entrada no es para nada literario, podría disfrazarlo diciendo que he unido las dos cosas que más me gustan la escritura y la biología para
crear un artículo divulgativo. Pero la verdad es otra; propaganda de mi misma o "autopropaganda".

A causa de el cambio de plan de estudios (el famoso plan bolonia) ahora los estudiantes de Biología tenemos que hacer prácticas durante el ultimo año de carrera y presentar un trabajo fin de carrera. Por este motivo he estado haciendo las prácticas bajo la supervisión del Dr. David Bueno creando y participando activamente en la primera revista de divulgación científica de la investigación de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona: B-On (Biología Online).

Tras ver mi primer artículo divulgativo publicado me ha invadido una sensación de orgullo inimaginable. De modo que he decidido dejar por aquí el link del primer número de la revista a ver si alguno de vosotros decide pasarse por la página y leerse mi primera aportación al mundo de la divulgación científica:

La edición en inglés aún está en proceso, nuestra velocidad de traducción al respecto no acaba de ser la misma que del catalán al castellano.

Añado ahora ya más recientemente un link que dirige a un cuestionario sobre los artículos. Es la base que voy a utilizar para hacer un análisis estadístico y ver si realmente he conseguido mis objetivos que era divulgar la investigación que se hace en mi facultad. Si alguno de vosotros se ha leído el artículo y tiene a bien contestar me haría un gran favor:


Cuestionario en Català:
https://docs.google.com/spreadsheet/viewform?formkey=dDdfRDkzeE5CRE5PUzFmUUU2YXRvMVE6MQ

Cuestionario en Castellano:
https://docs.google.com/spreadsheet/viewform?formkey=dFBrR1lyblNUU3JNOW45UENYRmtQVmc6MQ

Aprovecho ya la entrada para darles las gracias a mis compañeros de prácticas Javi Moreno, Igansi Junyent, Clara Alarcón y Amanda Denuc por sus correcciones y sus interesantísimos artículos que también os recomiendo que leáis si tenéis un rato libre y no sabéis que hacer con el.

lunes, 27 de febrero de 2012

Escipión

¡Saludos lectores!

Tras largos meses de silencio, pero de elevada actividad lectora vuelvo para recomendar con ansia una serie de libros que estoy terminando ahora. Como es fácil de suponer por el título de la entrada se trata de la serie Escipión escrita por Santiago Posteguillo y está compuesta por tres volúmenes de cerca de mil páginas cada uno. Pero que no desespere aquél o aquella que tema enfrentarse a libros largos. Las frases y las palabras fluyen de tal modo que lees 400 páginas sin siquiera darte cuenta. Que tampoco desesperen aquellos a los que no les gusta la historia, pues esta es una buena novela histórica y como tal se lee sin suplicio alguno.

Por ahora solo he leído el primer volumen; "Africanus, el hijo del cónsul" que narra las aventuras y desventuras del joven Publio Cornelio Escipión, hijo del cónsul homónimo. Ocurre durante una época crucial para el gobierno Romano de la época, su hegemonía se veía atacada cruentamente por el cartaginés mundialmente conocido Aníbal Barca. Las intrigas del senado, las diferentes estrategias de la guerra, la historia familiar de ambos líderes... Las historias se cruzan y entrecruzan siempre siguiendo el orden cronológico para que no te pierdas en los largos e intrincados caminos de la historia.

Es una novela que se lee casi sola. Con un golpe de pluma Santiago Posteguillo te traslada al año 218 aC, te rodea el ambiente militar de la época, te expone la situación en la que se encontraban todos los personajes y por mucho que sepas como terminará la batalla del Tesino no puedes parar de leer hasta llegar a la última palabra.

Si eres una de esas personas amantes de la historia, un tanto puntillosas que se dedican a contrastar con los grandes historiadores cada uno de los hechos que se mencionan en la novela, tampoco te dejará indiferente. Pues Africanus es una novela de alta rigurosidad histórica que llega al nivel de Yo, Claudio de Robert Graves.

sábado, 28 de mayo de 2011

Permanentes palabras que no lleva el viento...

Saludos lectores,

La indignación, la rabia y la impotencia corren por mis venas. No puedo más que desesperarme frente las grandes muestras de violencia que han ocurrido recientemente en Barcelona. Multitud de personas sentadas en Plaza Catalunya, posicionándose pacífica pero firmemente en sus principios. Algunos incluso imitando la revolución de los claveles, sentados, los brazos en alto, flor en mano. ¡Ilusos! Aquí las flores se castigan con porras. Por orden de arriba, por orden del mismo Conseller d'Interior que después de los hechos aún es capaz de autojustificarse diciendo que no cree que la respuesta de la policía haya sido excesiva. Pero nosotros sabemos que hoy vivimos en la era de la tecnología y no, no se nos engaña porque tenemos imágenes que valen más que sus palabras.

Partícipes del movimiento y afines a los acampados hemos decidido hacer nuestro el verso de Blas de Otero y como él proclamar que pese a todo, nos queda la palabra. La base es mandar cartas al director, bombardear todos los medios con nuestra opinión. Una lucha pacífica, racional, golpeando mientras se esquivan los golpes.

Aquí el poema de Blas de Otero, En el principio del libro Pido la Paz y la Palabra de 1955:

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

domingo, 22 de mayo de 2011

Ratonlandia

Saludos lectores,

Hoy no puedo hablar de otra cosa que no sea de la fábula de Thomas Douglas, Ratonlandia (o Tierra de Ratones). Así, de forma rápida y concisa Thomas Douglas fue un pastor Bautista nacido en Escocia, más tarde se mudó a Canadá donde condujo el primer gobierno Socialista y donde introdujo el sistema de salud público canadiense. El caso es que entre sus incontables labores políticas también tiene una vertiente artística que se refleja en el discurso que dio en 1962 en forma de fábula de la que inevitablemente hablamos hoy, "Ratonlandia" (Mouseland de título original).

Para no daros demasiado la brasa con mis ideas sobre el tema, me voy a limitar a dejaros aquí el discurso subtitulado en español para que juzguéis vosotros mismos y lo extrapoléis como creáis conveniente al día de hoy:



Y ya, sin más preámbulos instaros a que vayas a votar.

viernes, 8 de abril de 2011

¿Y porqué no?

Corría el año 1919, aparentemente todo seguía igual. Era un mes de Junio similar a todos los veranos transcurridos hasta entonces, hacía calor y nadie se aventuraba a pasear por las calles durante el mediodía. Precisamente por eso Miquel había escogido esas horas para deambular por el barrio, sintiéndose solo, desamparado y exigiéndose ánimos para seguir adelante, obligado a creer en un futuro cuando el presente era tan turbio que no tenía fuerzas ni para dormir. Caminaba sin ver, los ojos clavados en el suelo, esquivando la compasión de sus vecinos. Odiaba su barrio, su casa, su calle, sus vecinos, todo aquello que le recordaba su vida anterior, la felicidad, la familia. Ya no podía hablar con nadie, solo inspiraba pena, todos hablaban para castigarle haciéndole revivir su mala suerte, hurgando en su dolor, recordándole los detalles más insignificantes del pasado que, ahora, al no tenerlos le arrancaban gruesas lágrimas melancólicas de unos ojos que parecían incapaces de secarse. Era él, era su vida, y no podía soportar otra mirada de piedad, ni más cuchicheos condolientes, ni palabras esperanzadoras, ni entrever por el rabillo del ojo viejas mujeres santiguándose cada vez que pasaba cerca de ellas. Por eso paseaba cuando no había nadie, cuando el calor era insoportable o cuando la noche era tan oscura que era imposible diferenciar una figura de otra. A pesar del cambio drástico que había experimentado su vida jamás podría cambiar de barrio, ni de calle, ni de casa. Todos y cada uno de los rincones contenían momentos valiosísimos, esa era su vida lo de ahora una insufrible prolongación que no se atrevía a interrumpir porque sabía que allí, en uno de los hospitales cercanos al mar, necesitaban su dinero para seguir con el tratamiento. Esa certeza era lo único que le mantenía en pie, eso y las pocas cartas que llegaban a sus manos. La incomunicación a la que los médicos las sometían repercutía en sus huesos, del mismo modo que el sufrimiento de no ser él quien padeciese aquella enfermedad.

Había despedido a Leo. De vez en cuando se lamentaba de ello pues era rigurosa y precisa en todo y su presencia había llegado a hacerse indispensable en la casa. No encontró ninguna razón coherente para echarla e intuyó que la verdad sería más digerible para ella que cualquier reproche infundado. Le dijo que no podía soportar más sus ojos llorosos ni el lamento perpetuo que asomaba en sus labios, que él se estaba volviendo intratable, ermitaño, extraño e insensible hacia los demás, que la apreciaba demasiado como para someterla a la tortura de convivir en aquella casa con un ser que tarde o temprano dejaría de poseer la poca humanidad que le quedaba, que le pagaba dos meses por adelantado y que, si llegaban a arreglarse las cosas, la volvería a llamar enseguida. Leo no aceptó el dinero, tampoco entendió muy bien las razones de Miquel pero le tranquilizó diciendo que ella se iba a casa de Alfonso, el hijo del carnicero, y que no tenía ningún tipo de deuda con ella, pues se iba a casar y pronto fundaría una familia. Sin embargo él se quedó intranquilo sumando su inquietud por, quizá, haber destrozado la vida a aquella muchacha a la interminable lista de dolores y cargas que soportaba su espíritu.

Por las noches daba vueltas en la fría cama intentando dormir sin conseguirlo. Notaba en cada músculo de su cuerpo el cansancio acumulado de las largas caminatas por las tardes. Se descubría reviviendo mentalmente su primer viaje juntos, deseando encontrarse a su lado de nuevo, volver a dormir abrazados y despertarla por las mañanas con sus besos.

...

lunes, 14 de marzo de 2011

Tarjeta postal

Un pequeño tesoro rescatado de un mercadillo en el puerto de Barcelona:



Postal 1: 11 de Abril de 1919 a Dolores Torres de Sala.

A su gentilísima y saladísima mujer, la más hermosa de todas las mujeres. La felicita en el día de su santo su marido que la quiere con toda el alma.
Miguel Sala

Postal 2: Marzo de 1919 a Miguel Sala

Querido Miguel,
Recibí con tardanza tus felicitaciones, aún así las agradezco. No te digo el número de la nueva celda porque hasta las cuatro no me la daran. La nena está muy contenta, no ha tosido hasta ahora y parece que el tratamiento le probará.
Recuerdos para la tía y no te entristezcas.
Tu esposa que te quiere, Dolores Torres de Sala

Así, como lo ven encontradas recientemente unas postales de 1919 que se responden entre si...

viernes, 23 de abril de 2010

Sant Jordi

Saludos lectores,

Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años en la antigua ciudad de Barcelona se asentó un dragón que tenía atemorizada a toda la población. Los caballeros del rey intentaron por todos los medios deshacerse de él, pero fueron pereciendo uno a uno lenta y dolorosamente hasta que ya no quedó en todo el reino un solo hombre capaz de levantar una espada. Los habitantes del reino se vieron forzados a intentar el diálogo con la bestia y acabaron cediendo a proporcionarle al dragón como sustento una joven muchacha a finales de cada mes con la condición de que él no buscase alimento por su propia cuenta y sin consentimiento expreso del Rey. Así pues los meses fueron pasando y cada vez había menos muchachas, menos hombres y menos vida. Un hermoso mes de Abril por pura maldad del azar le tocó a la joven princesa ser ofrecida al dragón como vulgar pieza de comida. El Rey movió cielo y tierra para que aquello no ocurriera pues era su hija su flor más hermosa y su ansia por preservarla le llevó a ser egoísta. Aún así se vio obligado a ceder a las súplicas del pueblo y entregar a la princesa con toda la opulencia del plato más caro y delicioso.


Casualmente pasaba por aquellos lares un humilde caballero conocido por su honor sin par, su gran devoción católica y su gran manejo de la espada. Sant Jordi le llamaban a tal noble, rico, digno y apuesto caballero que frente al dragón sin demora blandió su espada demoledora atravesándole el corazón y liberando de sus garras a la hermosa princesa. La sangre del dragón manó a borbotones, cubriendo la tierra de un rojo intenso y de allí, de pronto, por milagro, por azar o sencillamente por casualidad comenzaron a brotar las más hermosas rosas. Sant Jordi cortó una con su espada y arrodillándose se la ofreció a la princesa que sin un momento de vacilación su mano le dio. Y esta es la razón por la que cada 23 de Abril todos los hombres de por aquí regalan a sus amadas la más bella rosa de las paradas.



Ese mismo día de hace menos años aquí, también por destino o por casualidad, tuvieron a bien fallecer el gran Miguel de Cervantes pluma y voz de nuestra tierra y el gran William Shakespeare pluma, voz y verso de los ingleses que, como siempre, tenían que ser de Europa los extraños y por ello Vivian en otro calendario. Esa es la razón por la que cada 23 de Abril todas las mujeres regalan a sus hombres un libro en honor a la literatura y a su amor.



Últimamente, y cada vez más, hay un movimiento paralelo que como mujeres que son exigen también recibir un libro este maravilloso día pues se creen también dignas de rendir homenaje a la literatura que es capaz de matar dragones, amar por todo lo alto y transportar a mundos paralelos de lo que sucede, sucedió o sucederá.

¡Feliz Sant Jordi!

viernes, 12 de marzo de 2010

Miguel Delibes

Saludos lectores,

Es triste leernos en estas circunstancias... Lamentablemente, suele pasar.

El Camino, El Hereje, Las ratas, Los Santos Inocentes, Cinco horas con Mario, La sombra del ciprés es alargada...La Mortaja.

"El fin de todo es inevitable" (J. Gaarder)

Nada más que rendirle un pequeño homenaje a tamaño escritor que nos dejó esta mañana. Siempre me apena la desaparición de un escritor que me agrada...

viernes, 15 de enero de 2010

Tómalo como viene


La vida hay que tomarla como viene. Ya se sabe que en pocas ocasiones ésta va a ser lo que de ella esperabas, pero al fin y al cabo la vida que tú conoces es la única que vas a vivir jamás. Desperdiciarla en sueños y lamentos no la va a hacer ni más real, ni más valiosa, ni más digna. Tu vida va a seguir siendo enteramente tuya por muchas vueltas que le des a su sentido. Es una única oportunidad que se te brinda de poder vivir como es debido, por eso hay que ahuyentar los malos pensamientos, la tristeza, los reproches y la melancolía no tienen sentido en una vida. Porque tiene que ser realmente auténtica y viva en toda su durada. Uno no puede estarse preguntando eternamente si es correcto o no lo que hace, si hace lo que debe o si simplemente hace lo que quiere. Porque la vida tan solo es una y hay que disfrutarla al máximo. Por muy cruel que sea, por muy dolorosa la existencia, uno siempre puede hacer frente a los malos momentos con una sonrisa, hay que intentar ser fuerte. Aún más, hay que conseguirlo. O al menos disimularlo, no se puede cargar a otro con las penas que uno tiene porque la mayoría de las veces las penas que a uno le puedan parecer las más tormentosas y horribles son superadas con creces por las penas de alguien que sigue existiendo sobre la capa de la tierra.

No hay que rendirse ni perder la esperanza, porque pase lo que pase la vida sigue. Y el mundo, también y la tierra sería tierra sin ti del mismo modo que la vida no necesita de uno mismo para seguir existiendo. Si tu mueres los demás siguen vivos, no eres indispensable tenlo siempre presente. Piensa en lo efímero que puede ser todo y asegúrate que cada uno de los momentos que vives sean dignos de ello. No te tortures, no te lamentes, no te quejes más de lo que debas. Tampoco hagas sufrir a los demás, limítate a vivir. A disfrutar de la experiencia de la vida e intenta, sobre todas las cosas, ser feliz. Porque la felicidad es eso, es la meta máxima a la que aspira un ser vivo.

Todo el mundo que se precie busca su propia felicidad, lo verdaderamente cruel es que la felicidad individual puede tropezarse muchas veces con la felicidad de otro y entonces la desdicha de alguien amarga tu felicidad. Si uno llega a ser consciente de eso, automáticamente deja de ser feliz ya para siempre. Y, quien sabe, igual sin felicidad o sin la vaga esperanza de una felicidad futura la vida no tiene sentido. Porque si uno no se da cuenta de lo que vale, el camino no llega a ninguna parte. Aún así, siempre aún en lo más oscuro del mundo, la vida acaba por tener sentido. Porque desde el momento en que se inicia una vida esta tiene un sentido, un inicio, un desenlace y un final. El problema esta en nuestro afán por demostrar que unas vidas son mejores que otras. Si todo el mundo fuese altruista harían lo posible por una felicidad colectiva, llegando así todos al sentido máximo de la vida. Pero esto es soñar. Y de sueños uno no vive. La vida es dura, cruel, asquerosa, inmunda y muchas veces decepcionante. Pero a pesar de todo es vida y el mero hecho de ser vida ya la convierte en algo indiscutiblemente valioso.

Puede ser paradójico pero pocos son los miserables que llegado el momento no suplican por seguir viviendo, por muy rastrera y repulsiva que haya sido su propia vida. Así pues, la vida en si es algo importante y para vivir con algo de consecuencia y algo de sentido en ella misma hay que intentar, al menos, por todos los medios llegar a un atisbo de felicidad. Aunque suene imposible si uno pone todo su empeño y se dedica a afrontar los nimios problemas que nos empeñamos en hacer que parezcan montañas con una sonrisa, buena voluntad y ganas de solventarlos lo mejor posible, se puede llegar a conseguir una vida verdadera. El camino está marcado, tan solo hay que seguirlo. Esta en las manos de uno mismo ser feliz o desdichado, uno puede escoger su propio destino. Pues el destino divino no existe, todo son consecuencias a los actos propios o a las condiciones a las que se ha visto expuesto uno mismo. Así pues, vive.

Que la vida, 2009

domingo, 15 de noviembre de 2009

Tras un largo período de descanso

Saludos lectores,

Más que nada no quiero que esto acabe muerto del todo. ¿Qué mejor que reanimarlo con una poesia? Volveré a escribir largas entradas.

Por mí se llega a la ciudad doliente.
Por mí se avanza hacia la eterna pena.
Por mí se va tras la perdida gente.

Dios al pecado señaló condena
Dante a la vida señaló comedia
Y a las puertas de la muerte
Una divina inscripción, incipiente.

Al fin de su camino
Vuelve la vista a la alianza
Sabiendo de su destino
Sin remedio, pierde toda esperanza. .

Siempre, en todo momento
En todas las épocas y todas las eras
Ha existido un portento
Para preguntarse lo que uno era.

Desde los altos montes desconocidos
A los abismos submarinos.
Desde las altas torres de Babel
A los maltrechos trozos de papel.

Se sabe que futuro promete enredos
Y que presente escapa entre los dedos.
Mientras que pasado, menos todo,
Es acúmulo de recuerdos.

Que la vida se va en un suspiro
Y sin querer, ya apenas respiro.
Que la vida es como un río
Que surca los vuelcos del destino.

Que al final, miles de buitres callados
Acaban extendiendo sus alas
Bailando al son de los muertos,
Mostrando su silenciosa danza.

Pero siempre queda el consuelo
Más allá de toda esperanza
De haber vivido pisando el suelo
Gozando de salud y bonanza.

Acompañando en el último aliento
Un coro de cuervos cantores
Que como el ave de Poe
Graznan entre lamentos:

Nunca más,
Nunca más.
Nunca más.

Orgulloso piensa que
Peor que nada es no haber sido
Y sus últimas palabras
Las dirige al destino:

Yo, al menos fui,
Aunque en un descuido.

Por mí se llega a la ciudad doliente.
Por mí se avanza hacia la eterna pena.
Por mí se va tras la perdida gente.

Vida, 2009

jueves, 30 de abril de 2009

Poe, el immortal

Saludos lectores,

Como sabéis (y si no os lo hago saber yo aquí) este año es el año Darwin ya que se conmemora el 200 aniversario de su nacimiento y el 150 aniversario de su obra El Origen de las Especies. Al menos en el mundo por el que yo me muevo se le ha dado mucha importancia a este evento, normal, si algo tiene la biología es la figura de Darwin como emblema. Pero con tanto bombo casi se me ha pasado por alto que éste también es el año de Edgar Allan Poe, y como gran escritor se merece un reconocimiento por mi parte. Así que lo mínimo que puedo hacer desde mi postura de humilde lectora es ofrecerle un espacio en mi blog única y exclusivamente dedicado a él y su obra.

Se quedó huérfano a muy corta edad siendo recogido por el matrimonio Allan que jamás acabó por adoptarlo legalmente. Estudió en la Universidad de Virginia y de muy joven se enroló en el ejército. Pese a que su alma era de poeta muy pronto se vio obligado a escribir prosa (relatos y críticas literarias para algunos periódicos de la época) por razones económicas. Revolucionó el mundo de la novela gótica, sobre todo el cuento de terror. ¡Tenemos que darle gracias a su pobreza por tamaña grandiosidad! Sus relatos cortos son simplemente geniales, pocos escritores han conseguido mantenerme en vela casi toda una noche con tan solo cuatro páginas de un libro. Recomiendo a todo aquel que desee pasar una noche rodeado de fantasmas, muerte y sombras oscuras un tanto tocadas por la maldad que se haga con un ejemplar recopilatorio de sus cuentos de terror.

Si los más conocidos y mejor tratados por las críticas sobrecogen a cualquiera como El gato negro, El barril de Amontillado, El corazón delator o La caída de la Casa Usher, hay algunos, de no tanto renombre e igual también mas flojos literariamente hablando, que destapan con mucha más claridad una mórbida e incluso sádica obsesión por la muerte incluyendo los efectos de la descomposición de los cadáveres. Podría ser el caso de La verdad sobre el señor Valdemar y Entierro prematuro que además son un ejemplo también del aire tenebroso con el Poe que envuelve siempre a la muerte. Muertes falsas, cadáveres catatónicos que vuelven a despertar, angustias desesperantes, encierros claustrofóbicos en un ataúd estrecho… Símbolos que han acabado por formar parte del mundo de Poe y que ya nadie puede desprenderlos de su esencia.

Fue considerado también como el inventor del género detectivesco y aquí sin duda hay que destacar su relato de Los crímenes de la calle Morgue cuyo asesino acaba por ser el asesino más sorprendente de todos los tiempos. Por muchas obras de detectives o policíacas que haya leído, este relato se alza sobre todos ellos como el de final más impactante. De so obra poética poco puedo comentar, pues solo me leí el poema de El Cuervo. De todos modos, dicho poema sobrecoge a cualquiera, la imagen de un mortífero cuervo negro posado sobre el busto de la diosa Atenea es difícil de mejorar.

Vivió inmerso en la muerte y hay varias historias que rodean su propio fallecimiento. Tanto los informes médicos como el certificado de defunción se perdieron, los periódicos de la época afirman que Poe murió a causa de su alcoholismo. Pero hoy en día la causa de la muerte sigue siendo un misterio, aunque se cree que pudo deberse al abuso de agentes electorales que durante esa época solían valerse de pobres incautos para emborracharles y hacerles votar varias veces por el mismo candidato. Y así, rodeado de misterio hasta el final Poe descansa en una tumba de Baltimore con su propio cuervo de guardián.

lunes, 13 de abril de 2009

Las Uvas de la Ira

Saludos lectores,

Tras mucho tiempo sin aparecer por aquí vuelvo a las andadas para escribir sobre uno de los libros que a fecha de hoy puedo catalogar como de entre mis preferidos. Me refiero a Las Uvas de la Ira de John Steinbeck, ganador del premio Pulitzer en 1940 y del Nobel en 1962.

La obra transcurre durante los años 30, después de la gran crisis económica que envolvió los Estados Unidos tras el crak del 29. Describe como los pequeños productores agrícolas son expulsados de sus tierras por las grandes empresas debido a un cambio en la explotación de estas. Dicho cambio prácticamente les obliga a abandonar su vida en las áridas tierras de Oklahoma para adentrarse en un peligroso viaje hacia California donde el tipo de agricultura requiere mucha mano de obra. Los protagonistas son la familia Joad, viajamos con ellos a través de Estados Unidos montados en un camión improvisado, escasos de víveres con las esperanzas puestas en una nueva vida con mejores condiciones en la lejana, y para ellos desconocida, California.

De la pobreza y la miseria más absoluta se alzan poderosos el ansia por compartir y el método del buen cristiano de tender la mano a aquellos que como tú, lo necesiten. Las familias que se han visto obligadas a unirse a un éxodo común para toda la Norteamérica que vive su época más triste, son abnegados hombres y mujeres dispuestos a trabajar a cualquier precio. Pendientes de las bocas de deben alimentar no discuten ni montan bronca por temor a ser incluidos en “la lista negra” de la que depende su trabajo y de ello, su futuro. Tratados peor que a los animales, despojados casi del todo de su dignidad, tienen que sobrevivir para ayudar a los suyos. Cuatro brazos son más que dos, cuatro manos recogen más algodón, más melocotones… ni siquiera los niños merecen descanso. Acompañados de la figura del predicador que ha dejado de creer en un Dios todopoderoso para intentar comprender mejor la verdadera naturaleza del hombre, porqué hace lo que hace y se condena por hacerlo, los Joad sobreviven entre millones de supervivientes que no van a dejar de ser humanos pase lo que pase.

En 1949 John Ford llevó al cine la novela con una película de título homónimo. La película es extremadamente fiel a la novela excepto en quizá lo más importante, el final. La novela acaba con la figura de la rolliza Rose of Sharon, encarnación de la juventud y la salud dando de mamar a un pobre hombre decrépito, casi desfallecido por inanición. La ternura de la imagen, el no tener nada y darlo todo es tan grande, tan absoluto que casi raya la perfección. Cambiar el final es como cambiar el espíritu y el significado de la obra.

jueves, 12 de febrero de 2009

El Dios de la lluvia llora sobre Méjico

Saludos lectores,

Tras tanto tiempo de silencio por causa de los exámenes y mi viaje a Holanda, vuelvo a dar señales de vida para hablar de un libro que leí hace tiempo pero que recientemente me hicieron recordar. Me refiero a El Dios de la lluvia llora sobre Méjico de Laszlo Passuth.

Puede resumirse como una novela épica de aventuras dónde se narra la conquista de Méjico al frente de Hernán Cortés. Lo bueno de la novela es que consigue hacer llegar al lector muchos aspectos de la personalidad de Cortés que en los libros de texto desaparece. No se trata simplemente de la hazaña de Cortés al conquistar el nuevo mundo, sino que además realza su humanidad haciéndote partícipe de sus sentimientos y sensaciones frente a un mundo enteramente nuevo y completamente distinto del que conoce. Sin embargo, pese al abismo de diferencias entre la cultura Azteca y la Española de la época, Cortés consigue llegar a comprender al Terrible Señor Moctezuma II sin despojarlo jamás de la realeza que emana de su corona de plumas y de su imponente persona. Realza también el gran atractivo y la gran elocuencia de Cortés, ambos caracteres de su atrayente personalidad haciendo que, en los momentos más difíciles, consigua el favor de sus soldados. Aunque no todo es de color rosa, también es presente con toda la fuerza y brutalidad el lado más cruel de Cortés.

Pero aunque la historia la escriban siempre los vencedores, Passuth no se olvida de los vencidos. Moctezuma, el gran derrotado, el caudillo-Dios de los aztecas, gobernador de toda Centroamérica desde la divina ciudad de Tenochtitlán, lo tenía todo antes de la llegada de Cortés. Era el hombre más poderoso, el más temido, el más sabio, el Dios todopoderoso que vive medio abrumado por la pesada carga de la soledad que conlleva el poder supremo. Es a través de esa soledad que Passuth nos acerca a la humanidad de Moctezuma, es el lado desconocido del semi-Dios el que enternece y hace llorar al lector cuando muere entre los brazos de Cortés asesinado por su propia gente.

Tampoco se deja en el olvido a Mallinalli, la mujer que más amó a Cortés, la traductora de la comitiva, el mayor acercamiento de culturas que se experimenta en toda la novela. El punto de apoyo de Cortés antes de dirigirse a sus hombres, y la ambigüedad del gran amor de Cortés hacia una cultura que esta aplastando tras su paso.

Novelado de un modo fresco y descriptivo, Passuth hace revivir parte de la historia de nuestro mundo a todo aquel que se adentre en las páginas de Tlaloc, el Dios de la lluvia.