viernes, 30 de noviembre de 2012

Ciencia: cultura o especialidad

Saludos lectores, 

Trasteando en mi ordenador he encontrado una pequeña joya que escribí en el instituto con 16 años. Una reflexión que nos hicieron hacer el clase de lengua sobre el papel de la ciencia en la sociedad. Aquí os lo dejo;

"Muchas veces y en muchos lugares se ha dicho que las lenguas están mucho más infravaloradas que las ciencias. Pero esta afirmación tan solo es cierta en parte. No hay que confundir las profesiones científicas más remuneradas, como la medicina o la arquitectura, con el prestigio cultural. Una persona que sepa mucha  literatura, arte o historia pero que no tenga ninguna noción científica podrá pasar perfectamente por un erudito o por un intelectual. En cambio alguien que sea un as de las ciencias pero que no sepa nada de literatura, arte o historia sera reconocido como un gran científico pero nunca como un erudito o un intelectual. Por lo tanto, no hay ninguna duda de que socialmente las letras y el arte están más valorados que las ciencias. La sociedad considera que de letras tiene que saber todo el mundo pero que de ciencias con que tan solo sepan unos cuantos ya basta.

Si vas por la calle preguntando qué son los genes o como se duplica el ADN, poca gente será capaz de responderte. Porque tanto la genética como muchas ramas de la ciencia no se consideran cultura sino especialidades. A alguien que no sabe escribir, que es incapaz de utilizar el registro adecuado en un momento determinado o que no haya leído nunca una novela se le considera inculto. Sin embargo, si una persona no sabe que es el ADN, como funciona nuestro cuerpo, que son las estrellas o no ha leído nunca un artículo de divulgación científica tan solo no es un entendido en la materia. Así pues, ¿la ciencia forma parte de la cultura o solo es una especialidad?

Todos sabemos que las lenguas son imprescindibles para podernos mover por este mundo, de la misma manera que el arte, la historia y la cultura general. Pero la ciencia, a parte de esconder un montón de conocimientos realmente interesantes, es absolutamente esencial para entender el mundo. Teniendo esto en cuenta deberíamos considerarlas como una parte importante de la cultura ya que la ciencia también aporta conocimientos y herramientas necesarias para la sociedad. "

Utilizando mi escrito como hilo conductor aprovecho esta entrada para daros la bienvenida a mi nuevo blog: Pequeños aportes divulgativos donde prometo derivar todas mis entradas de contenido científico y autopublicitario de mis pequeños pasos en el mundo de la divulgación científica. Así pues este es el inicio de mi nuevo blog divulgativo y la restauración de mi antigua blog que seguiré manteniendo restringido al mundo de la literatura.

¡Espero veros por mi otro blog!


lunes, 17 de septiembre de 2012

El río que nos lleva

Saludos lectores,

Hace unos días que he regresado de mis vacaciones en el pequeño pueblo natal de mi abuela; Olmeda de Cobeta. Es un pueblo tan pequeño, tan pequeño que en invierno tan solo cuenta con 10 casas habitadas, tan solo son tres pequeñas calles de casas en medio del Parque Natural del Alto Tajo. Por no tener no tiene ni tienda, que viene un camión una vez por semana a vender comida y cosas esenciales.

Además de ser un remanso de paz ideal para la lectura, el Parque Natural del Alto Tajo ofrece un montón de nuevas experiencias rurales para todo aquel que le guste caminar y sumergirse en la naturaleza. Pero volviendo al tema de este blog.... Este verano he descubierto que en 1961, José Luis Sampedro escribió un libro titulado El río que nos lleva en homenaje a los gancheros del río Tajo. Si bien mi pueblo no aparece mencionado en el libro si que aparecen pueblos cercanos al mío o lugares que llevo visitando desde que era una niña: Zaorejas, Alpetea, Huertahernando, Huertapelayo, Valtabladoo del Río, Ocentejo, Carrascosa, Trillo, Viana, Entrepeñas, Anguix, Zorita de los Canes, Mazuecos, Fuentidueña, Buenamesón y finaliza en Aranjuez.

Aquí se puede ver la ruta de los gancheros:
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/1e/El_r%C3%ADo_que_nos_lleva_mapa.JPG/800px-El_r%C3%ADo_que_nos_lleva_mapa.JPG

La acción transcurre durante los años cuarenta, narrando el recorrido de los gancheros. Los gancheros eran unos personajes misteriosos, duros, recios, profundamente de Castilla cuyo cometido era transportar la maderada a través del río Tajo desde la Sierra Ibérica en Guadalajara hasta la vega de Aranjuez ya en la provincia de Madrid. Durante el camino de los gancheros se van encontrando los tres personajes pricnipales de la novela: Roy Shannon, el Irlandés, Paula la mujer que acompaña a los gancheros envuelta en las tinieblas de su secreto y el Americano el capataz de los gancheros. 

En 1989 (curiosamente el año de mi nacimiento) fue llevada al cine dirigida por Antonio del Real y protagonizada por Alfredo Landa como el Americano, Toni Peck como Shannon y Eulalia Ramón como Paula. 

Esta entrada básicamente busca dar a conocer el libro y promocionar un poco esa zona de España que es muy bonita y un poco desconocida incluso para los que vivimos aquí. Os animo a todos a que os adentréis en los parajes del Alto Tajo de la mano de Sampedro y, si la crisis lo permite, que más adelante deseéis ver con vuestros propios ojos el Parque Natural.

miércoles, 25 de julio de 2012

De verano...

Saludos lectores,

Es en verano cuando uno dispone de más tiempo que nunca para leer. Durante esas largas horas muertas del mediodía o las primeras de la mañana en las que nunca hay gran cosa que hacer mi pequeño gran placer es sumergirme en la lectura de un buen libro.

Por consejo de mi madre desempolvé La elegancia del erizo de Muriel Barbery y en seguida me quedé atrapada entre sus páginas. La novela transcurre en el número 7 de la Rue Grenelle, un elegante bloque de pisos burgués de París. En este aparentemente normal edificio conviven personajes típicos burgueses con sus  tópicos y sus hábitos esperados a la vez que complejos y enrevesados personajes como Paloma, la solitaria niña de 12 años o Reneé la aparentemente huraña portera. La llegada de un misterioso nuevo inquilino desencadena una serie de cambios importantes en las vidas de algunos de sus habitantes.

Es una novela amable, fácil de leer en la que poco a poco vas descubriendo los secretos de sus personajes, sus anhelos, sus gustos y su amor por la cultura, por la intelectualidad y un sinfín de similitudes de ellos con su adorada Anna Karénina. Pese a que esta novela tuvo mucho impacto en 2007, el año de su publicación, yo no tenía especial interés en leerla. Pues el título no me atraía y, inevitablemente, había visto los carteles de la película. Varios conocidos míos que si han visto el film lo recomiendan firmemente, casi tanto como yo recomiendo la lectura del libro.

Ahora mismo tengo entre mis manos la lectura de otras dos obras dignas de ser mencionadas: El tiempo entre costuras de María Dueñas y El cielo es azul, la tierra blanca. Una historia de amor de Hiromi Kawakami. El libro de María Dueñas lo leo por las noches antes de acostarme o bien al mediodía mientras me rodea el cálido ambiente de la siesta. La novela transcurre en Tetuan, poco antes del golpe de estado. Sira Quiroga una humilde modista madrileña debido a un giro inesperado de su vida se ve obligada a trasladarse a Tetuan y fundar allí un elegante taller de alta costura por el que irán pasando personajes importantes. Es una novela de las de antes, de aquellas que mi abuela bautizaba como novelón porque tenían las cosas esenciales para un gran drama: un gran amor, personajes principales resueltos, un pasado turbio, un futuro incierto y mil y un problemas a los que hacer frente.

Por otro lado, la novela de Hiromi Kawakami la leo por las mañanas en mis visitas a la playa. Este hábito de lecturas tan solo es debido al volumen de los libros, trasladar el abultado libro de 888 páginas de María Dueñas resulta mucho más costoso que viajar con el liviano libro de Kawakami de tan solo 211. En esta novela los personajes son oscuros, solitarios y japoneses hasta la médula. Tsukiko tiene 38 años y vive una vida solitaria entre fantasmas y oscuras obsesiones en las que considera que ella no está dotada para el amor. Hasta que un día coincide por casualidad en una taberna con su antiguo maestro de japonés. Entre ambos establecen un pacto para compartir sus respectivas soledades en compañía; comen juntos, pero separados por un taburete, beben lo mismo pero cada uno de su botella... Pero en realidad pese a sus fantasmas y su pasado les cuesta separarse el uno del otro. La fina prosa de Kawakami es un placer para todos los sentidos, paso a paso, muy sutil, muy lentamente se descubre el acercamiento de dos almas solitarias que pese a todo necesitan comprensión y compañía. Un descubrimiento literario que recomiendo a todo aquel que quiera vivir sin prisas, disfrutar de la belleza del transcurrir del tiempo y de la maravillosa contemplación del movimiento.

Tengo otros libros en la cola esperando que los abra a lo largo de este verano, confío en tener mucho tiempo libre y que sea un agosto muy productivo para mi hambre de literatura.

¡Buen verano a todos!

domingo, 17 de junio de 2012

La ironía de Eduardo Mendoza

¡Saludos lectores!

Hoy le dedico la entrada al gran escritor Eduardo Mendoza. Tiene la habilidad de sorprenderme con cada nuevo libro que leo. Uno de los libros que me regalaron (y que casualmente yo también regalé a la misma persona) para el pasado Sant Jordi fue "El enredo de la bolsa y la vida". En los tiempos que corren que leer un periódico es motivo de llanto y ver las noticias casi te empuja a saltar por el balcón de lo desesperante de las situaciones económico-políticas de todo el mundo, disponer de un buen libro que te arranca una sonrisa quieras o no quieras es el mejor de los remedios. Mendoza siempre ha sido un experto en estos temas, con su afilada ironía ataca, reduce y da la vuelta a las situaciones más rocambolescas haciéndolas actuales y risibles. Por eso, por sus agudas críticas y su facilidad para arrancarte sonrisas e incluso alguna que otra carcajada es fácil que ambos decidiéramos regalarnos el mismo libro.

Tras haberlo leído y en una pausa de mi estudio para mis exámenes finales de la carrera (finales en el sentido de que son los últimos que haré en mi vida) me dedico a comentar brevemente  y sin entrar en demasiados pormenores de la trama del libro la última novela de Eduardo Mendoza. 

Corren tiempos de crisis y otra vez contra su voluntad el famoso detective loco vuelve a ejercer sus servicios  desinteresados en la Barcelona actual. La novela arranca con la misteriosa desaparición de un antiguo amigo del sanatorio mental. Eso desencadena la entrada en acción de Quesito una adolescente peculiar que sabe todo de nuestro detective. Durante la complicada trama y subtramas de la novela aparecen pintorescos personajes que aportan su granito de arena a la investigación y a la sátira genial de la Europa actual. Personajes callejeros, hombres-estatuas, músicos ambulantes, una familia china propietaria de un gran bazar y algunos personajes famosos, reales y de marcada actualidad como la mismísima Ángela Merkel mueven sus piezas y cumplen su función la acción se sucede de forma cada vez más inesperada y más absurda desencadenando sin cesar carcajadas del lector. 

Es una novela surrealista, rápida y divertida perfecta para quien quiera desentenderse del mundo real para caer en otro mundo paralelo que sucede en el mismo escenario político-económico-social en el que vive. Pese a no llegar, en mi opinión, a la altura casi inalcanzable de "la aventura del tocador de señoras" ésta nueva obra de Mendoza se merece, sin duda, un gran aplauso.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Tiempo


¡Saludos lectores!

Para gratitud de Roberto este mes os dejo con un relato propio de hace mucho tiempo (Marzo del 2006). 


TIEMPO

***

Completamente ensimismada iba dejando que transcurriera el tiempo. En ese momento no le importaba para nada estarlo perdiendo. Su visión del mundo en esos instantes se veía reducida al pequeño trozo de papel que llevaba en sus manos. Para nada le importaba el resto del universo. Dejaba pasar miles de paradas de metro, hacía más de media hora que debería haber bajado, pero no se veía capaz de entrar en casa. No podía imaginarse aparecer frente a sus hijas y contarles lo que ocurría. Tampoco quería hacerlo. Si pudiese se dedicaría a negar la realidad, pero era una mujer racional, razonable y de mentalidad clara. Los hechos eran unos, había que aceptarlos. Solo estaba asustada porque esas noticias asustan a cualquiera.

En un descuido miró el reloj, y vio que apenas le queda tiempo para acudir a su cita. Como cada martes había quedado para comer con su marido. Teniendo vidas tan separadas intentaban encontrar siempre momentos para estar juntos. Sin embargo de hacía un tiempo a ahora las cosas ya no eran las mismas. Se habían vuelto más fríos y se les agotaban los temas de conversación. Ella incluso había llegado a pensar que ya no se amaban. Que ni siquiera se querían. Por supuesto eso la entristecía más que cualquier cosa, pues él era el hombre de su vida y deseaba volverle a amar como al principio.

Ese martes iba a ser distinto. Ella iba a contárselo todo, tenía la esperanza de poder salir juntos del paso. De afrontar los dos las dificultades, como lo hacían antes. Pero no podía dejar de pensar en la extraña sensación de que algo iba a ir mal. Bueno, de que algo iba a ir aún peor.

***

Llegó un poco antes al restaurante de siempre. Estaba bastante nervioso y volvió a recaer en el vicio de morderse las uñas. Sabía que eso ponía de los nervios a su mujer, por eso intentó dejar de hacerlo. Pero ese martes era distinto, las cosas iban a cambiar. Había tomado la decisión de contarle todo a su mujer. No podía seguir ocultándole su infidelidad, no podía seguir con el rol de familia feliz porque a ella ya no la amaba. Siempre habían apelado a la sinceridad como base de su relación y él llevaba demasiado tiempo fallándole, no se lo merecía.

Se sentó en la mesa de siempre y pidió su comida preferida. Quería darle un buen ambiente para recibir la noticia porque sabía que iba a romperle el corazón. De todos modos, hacia un tiempo que las cosas entre ellos no funcionaban y en su día prometieron no dejar llegar ese momento. Habían fracasado en eso, pero los recuerdos que albergaban eran del todo felices.

La vio llegar, cruzando la calle enfundada en su abrigo verde. Ese abrigo que le había regalado su madre y que cada año decía que iba a tirar de lo viejo que estaba pero que siempre acababa rescatando del fondo del armario.
Comieron en silencio, ninguno de los dos se atrevía a decir nada. Romper esa atmósfera significaba aceptar que las cosas iban a cambiar. Ya, cuando trajeron el postre ella se armó de valor y le mostró el pequeño papel que llevaba en el bolsillo. Intentó suavizarlo todo lo que pudo, pero él se hundió más que nunca. No podía ser que ese mismo martes le hubiesen diagnosticado a ella un cáncer terminal. El mismo martes que él iba a dejarla. Se sintió el ser más miserable de la tierra y optó por no decirle nada. No se lo merecía.

Cuando su mujer fue al baño, él, lloró en silencio. Lloró como nunca había llorado. Iba a permanecer a su lado hasta el final, como antes, afrontando los dos juntos las desventuras. Ese mismo martes, dejó a su amante.

A base de cuidar a su mujer, de proporcionarle los mayores cariños volvió a enamorarse de ella como la primera vez. Incluso más. La amaba más que nunca aún sabiendo que su fin estaba cerca. Ella fue mucho más feliz durante sus últimos días que en toda su vida. El amor que sentía hacia su marido era infinitamente mayor al amor que había sentido nunca.

Por otro lado su fin estaba cerca, ambos lo sabían. Y ella murió en casa, abrazada a su marido con la sonrisa más hermosa asomando a sus labios. Él quedó destrozado para siempre y jamás pudo amar a nadie como amó a su mujer los últimos días porque a fin de cuentas, siempre había sido la mujer de su vida.

viernes, 27 de abril de 2012

El gran Gatsby


Saludos Lectores,

Realmente a fecha de hoy aún estoy enfrascada con el tercer libro de la serie Escipión que comenté no hace demasiado. Pero entre libro y libro hice una promesa a unas amigas y la cumplí leyéndome El gran Gatsby de Scott Fitzgerald

La promesa surgió después de una de nuestras noches de cine, vimos J.Edgar protagonizada por Lenoardo Di Caprio. Comentándola después acabamos hablando de la próxima película que iba a protagonizar dicho actor y esta no era otra que la homónima "El gran Gatsby". Así pues acordamos leernos la novela y volvernos a reunir las tres para ver la película de 1974 protagonizada por Robert Redford antes del estreno cinematográfico de la nueva versión.

La novela transcurre en el Nova York de los años 20, nos describe la alta sociedad americana de la época con su complicada manera de aparentar y su aversión a admitir en sus círculos más íntimos a desconocidos. Jay Gatsby, el protagonista; es un joven millonario con un oscuro pasado que guarda en secreto. Famoso por sus grandes fiestas en su mansión de Long Island está en boca de todos pero a la vez es el gran desconocido pues no tiene enlaces de verdad con la alta sociedad. Aún así corren todo tipo de rumores acerca de él pero nadie sabe nada a ciencia cierta. Nadie conoce su pasado, ni el origen de su fortuna,... nadie le conoce realmente. Es un espía? un asesino a sueldo? está envuelto en la mafia? 

Pese a los miles de rumores que corren a su alrededor, la fascinación que despierta su persona y la cantidad de personas que invita a sus fiestas Gatsby es un hombre solitario que lo único que anhela es revivir el pasado para recuperar el amor de su vida.

Una novela que en su momento no tuvo una gran acogida por la sociedad de la época pero que tras la muerte de su autor se revalorizó y alcanzó un increíble número de ventas. Ahora quieren volverla a llevar a la pantalla, volver a transformar la historia en un gran efecto de masas. 
¿Por qué no adelantarse y leer antes que ver?

jueves, 15 de marzo de 2012

Autopropaganda


Saludos Lectores,

Parece imposible pero es cierto, una nueva entrada poco tiempo después de la anterior... ¡Sorprendente! Sin embargo el motivo de esta entrada no es para nada literario, podría disfrazarlo diciendo que he unido las dos cosas que más me gustan la escritura y la biología para
crear un artículo divulgativo. Pero la verdad es otra; propaganda de mi misma o "autopropaganda".

A causa de el cambio de plan de estudios (el famoso plan bolonia) ahora los estudiantes de Biología tenemos que hacer prácticas durante el ultimo año de carrera y presentar un trabajo fin de carrera. Por este motivo he estado haciendo las prácticas bajo la supervisión del Dr. David Bueno creando y participando activamente en la primera revista de divulgación científica de la investigación de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona: B-On (Biología Online).

Tras ver mi primer artículo divulgativo publicado me ha invadido una sensación de orgullo inimaginable. De modo que he decidido dejar por aquí el link del primer número de la revista a ver si alguno de vosotros decide pasarse por la página y leerse mi primera aportación al mundo de la divulgación científica:

La edición en inglés aún está en proceso, nuestra velocidad de traducción al respecto no acaba de ser la misma que del catalán al castellano.

Añado ahora ya más recientemente un link que dirige a un cuestionario sobre los artículos. Es la base que voy a utilizar para hacer un análisis estadístico y ver si realmente he conseguido mis objetivos que era divulgar la investigación que se hace en mi facultad. Si alguno de vosotros se ha leído el artículo y tiene a bien contestar me haría un gran favor:


Cuestionario en Català:
https://docs.google.com/spreadsheet/viewform?formkey=dDdfRDkzeE5CRE5PUzFmUUU2YXRvMVE6MQ

Cuestionario en Castellano:
https://docs.google.com/spreadsheet/viewform?formkey=dFBrR1lyblNUU3JNOW45UENYRmtQVmc6MQ

Aprovecho ya la entrada para darles las gracias a mis compañeros de prácticas Javi MorenoIgansi JunyentClara Alarcón y Amanda Denuc por sus correcciones y sus interesantísimos artículos que también os recomiendo que leáis si tenéis un rato libre y no sabéis que hacer con el.

lunes, 27 de febrero de 2012

Escipión

¡Saludos lectores!

Tras largos meses de silencio, pero de elevada actividad lectora vuelvo para recomendar con ansia una serie de libros que estoy terminando ahora. Como es fácil de suponer por el título de la entrada se trata de la serie Escipión escrita por Santiago Posteguillo y está compuesta por tres volúmenes de cerca de mil páginas cada uno. Pero que no desespere aquél o aquella que tema enfrentarse a libros largos. Las frases y las palabras fluyen de tal modo que lees 400 páginas sin siquiera darte cuenta. Que tampoco desesperen aquellos a los que no les gusta la historia, pues esta es una buena novela histórica y como tal se lee sin suplicio alguno.

Por ahora solo he leído el primer volumen; "Africanus, el hijo del cónsul" que narra las aventuras y desventuras del joven Publio Cornelio Escipión, hijo del cónsul homónimo. Ocurre durante una época crucial para el gobierno Romano de la época, su hegemonía se veía atacada cruentamente por el cartaginés mundialmente conocido Aníbal Barca. Las intrigas del senado, las diferentes estrategias de la guerra, la historia familiar de ambos líderes... Las historias se cruzan y entrecruzan siempre siguiendo el orden cronológico para que no te pierdas en los largos e intrincados caminos de la historia.

Es una novela que se lee casi sola. Con un golpe de pluma Santiago Posteguillo te traslada al año 218 aC, te rodea el ambiente militar de la época, te expone la situación en la que se encontraban todos los personajes y por mucho que sepas como terminará la batalla del Tesino no puedes parar de leer hasta llegar a la última palabra.

Si eres una de esas personas amantes de la historia, un tanto puntillosas que se dedican a contrastar con los grandes historiadores cada uno de los hechos que se mencionan en la novela, tampoco te dejará indiferente. Pues Africanus es una novela de alta rigurosidad histórica que llega al nivel de Yo, Claudio de Robert Graves.